Colombia no tiene una sola manera de ser montaña. Cada ladera tiene su clima, su altura, sus tiempos y una forma particular de cultivar café.
Nuestras laderas nace de esa diversidad. No es un café de origen único, sino una selección de cafés de especialidad provenientes de distintas regiones colombianas. Entre ellas están Socorro, Santander; Sasaima, Cundinamarca; y Huila. Son cafés de altura que, en cada cosecha, llegan a nuestro equipo de tueste con características propias.
La mezcla no permanece idéntica. Cada cosecha exige una nueva selección. Nuestro equipo combina dos o más cafés hasta encontrar un equilibrio que permita conservar el carácter que buscamos para Nuestras laderas.
Por eso, la composición puede cambiar sin que cambie la intención. No buscamos que cada cosecha sea exactamente igual, sino que conserve una firma reconocible en taza.
Es un café pensado para el día a día. Un café equilibrado, construido a partir de diferentes territorios y capaz de acompañar la rutina sin pedir demasiadas explicaciones.
Porque nuestras laderas son muchas. La taza que las reúne tiene una sola firma.